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my city ISSN 1982-9922

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MEHRTENS, Cristina. La ampliación del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en Madri. Una mirada contemporánea. Minha Cidade, São Paulo, año 02, n. 013.01, Vitruvius, ago. 2001 <https://vitruvius.com.br/revistas/read/minhacidade/02.013/2083>.



 

En diciembre de 1999, el jurado del concurso restringido para la ampliación del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el antiguo Hospital San Carlos de Sabatini, escogió entre los doce proyectos presentados, el trabajo 00474 del equipo Arquitectures Jean Nouvel (AJN). La actuación se levantará en la parcela situada junto a la fachada trasera del edificio principal del museo, antes ocupada por varios pabellones del Instituto Nacional de Bachillerato a Distancia. Actualmente, la demolición de estos edificios anexos al Museo está prácticamente finalizada y el proyecto de ejecución, realizado en colaboración con el estudio de Alberto Medem, situado en Madrid, ya ha sido aprobado.

Respecto a los concursos de arquitectura, Nouvel comentó, en una entrevista realizada en París en febrero de 1993, que las presentaciones se podrían reducir a cinco páginas mecanografiadas que comprendieran «qué tienes que decir y cómo lo vas a hacer»; es decir, una forma de conocimiento que propusiera intervenciones de esta forma y con esta forma. La primera señala un método que puede seguir una lógica colectiva similar a la del resto de las ciencias: biología, física, matemáticas, etc., que emplean técnicas de laboratorio, mientras la segunda demanda una prolongación de un comportamiento individual, de un deseo que persigue un sentimiento de confort al salir del panorama inabarcable de la primera parte, un espacio aéreo ilimitado, y entrar en un espacio condensado y manejable que consigue acumular aire, agua, tierra y fuego en una porción concreta. Esto causa cierta tranquilidad.

Tanto la primera parte como la segunda adquieren un sentido genérico, sin nombrar tal o cual edificio, sino el edificio en general que es una parte de la materia como puede serlo una piedra, un pez o un alga. No aparece la diferencia edificio-contexto o edificio-usuario, sólo un conjunto de hombres (fuerzas) que en un momento dado pasan por un lugar y detienen la transferencia de fuerzas para formar parte de un programa arquitectónico. Este contexto del museo no se refiere a tal o cual lugar, sino a un sistema general, universal a través de una aproximación climática que introduce lluvia, viento y luz en el interior de la intervención alternando zonas cubiertas y al aire libre. ¿Pueden traducirse, entonces, los organigramas de la ciencia y conservar ese aspecto informe de elipses o de curvas abiertas y conceder más importancia a las flechas de conexión que van de un campo a otro?

Al lado de los sistemas naturales de aire y agua de la ciencia, la frase con la cual comienza el vídeo «Jean Nouvel. Portraits et Reflets» de 1998 realizado por Jean-Louis André: «La arquitectura es la petrificación del mundo de la cultura», que muestra el peso del suelo cultural ¿Qué sentido tendrá aquí esa palabra «petrificación»? Si bien muchas de sus intervenciones parece que se disuelven, que se desvían de una trayectoria rectilínea y escogen una transversal, el arquitecto elige el término piedra que tiene un sentido gravitatorio, de peso o de atracción hacia el centro de la tierra; no obstante, es la parte complementaria de una definición que atañe a todo aquello que no es visible en un edificio y, por ello, al nombrar, no utiliza el sustantivo normal piedra, no habla de sus componentes, sino de un cambio de estado físico, del verbo transformado en sustantivo petrificación que supone la detención de las circulaciones que pasan por ese lugar en el momento de abarcar el proyecto. Este carácter pétreo remite a considerar en la Plaza de Carlos V, donde está ubicado el museo, cómo el contextualimo y el oportunismo –bien entendidos y desprendidos de la carga insulsa que arrastran, en palabras de Nouvel–, pueden aportar una descripción distraída y dar testimonio de una admiración por el tiempo vivido que consigue extraer interés de esos edificios vulgares y sin encanto aparente que rodean al Museo Nacional Centro de Arte Reina de Sofía en Madrid. Lo que se ve, lo que se escucha ante estos objetos próximos carece de una modalidad de mimesis que pueda derivar en un acercamiento nostálgico, sino una intervención paralela, autónoma y particular.

Junto a la petrificación, la movilidad es el factor que une todos los elementos y la presentación al concurso del equipo de Nouvel sigue una secuencia que no tiene porque tomar la forma de una línea continua o de trazos que nunca llegan a tocarse. La cámara circula por todos los lados: vistas a vuelo de pájaro, vistas desde la vía que desaparece bajo la plaza o vistas desde el interior, todas ellas congeladas bajo unos fotomontajes introducen la ilusión y el misterio de la movilidad, así como un alto índice de virtualidad en el proyecto. «¿Qué significa, que quiere decir una arquitectura bajo el sol, bajo la lluvia, de noche, desde el interior, desde el exterior, desde cualquier punto de vista?», comentará Nouvel también en la entrevista anterior. La carga tan fuerte de la realidad en esas fotografías indica una predilección por los espacios de trabajo frente a los de representación, como una fase aburrida en la cual se tiene que perfeccionar el dibujo a escala y comprobar en perspectiva algo que ya se sabe cómo va a resultar. Es preferible proceder por deslizamientos que dejen las cosas donde no molesten y, de este modo, provoquen una apetencia de mirar: una sala de exposiciones temporales (3.527 m2) cerca de la calle Hospital, una biblioteca (2.978 m2) paralela a la Ronda de Atocha, unas oficinas (2.500 m2) y unos almacenes de obras de arte (2.200 m2) elevados respecto al nivel de la calle y casi flotando, sin ocupar suelo, un auditorio (1.600 m2), una cafetería, un restaurante y unas salas de protocolo y del Patronato. Retomando la solidez del carácter gravitatorio de la definición anterior, la ampliación, que revaloriza las relaciones entre los edificios colindantes, adquiere la ilusión de ser una sombra girada y torcida del museo actual. Conecta con la narración realizada por el escritor Peter Handke, colaborador en algunos guiones del director Win Wenders, en el libro Historia de un lápiz: «Una epopeya de haikus –forma tradicional de la poesía japonesa– que, sin embargo, no puedan reconocerse como piezas individuales; sin argumento, sin intriga, sin dramatismo, y no obstante narrativa; no se me ocurre nada más sublime».Aparte de estos elementos, el sentido temporal de la ampliación como una detención del reloj anula la idea de duración como extensión o distancia representada por una línea y hace resurgir el concepto a través de una multiplicación de vistas que trabajan en espesor y en profundidad y es aquí donde el uso de las fotografías y los fotomontajes como fracciones de tiempo nítidas ayudan porque, por una parte, demoran en el tiempo de contemplación al parar el flujo y, por otra, tienen su origen en una mirada ultradinámica que en cuestión de segundos capta la luz, como podemos leer en el libro Sobre la fotografía de Susan Sontag, publicado en 1973. De este modo, la fotografía, convertida en objeto que se recorta o retoca, no ilumina, ni fluctúa, ni se apaga como la televisión o el cine, está despojada de cualquier índice de identificación al igual que las citas extraídas de libros y actúa como fragmento sistemático o miniatura de realidad útil para el arquitecto quien, a su vez, puede llegar a cambiar un fragmento de ciudad, pero tan sólo un fragmento. Al igual que los meteorólogos y otros estudiosos de los fenómenos fluidos, los arquitectos aprovechan el carácter fijo, equitativo e imparcial de la fotografía y, de este modo, la observación de las condiciones del proyecto que traducen la realidad representan un tanto por ciento elevado con respecto a las demás actividades.Ficha tecnica del proyecto de ampliación del MNCARSArquitectos
AJN – Architectures Jean Nouvel
Alberto Medem

Equipo de diseño
Jean Nouvel, arquitecto
Alberto Medem, arquitecto director del proyecto

Arquitectos colaboradores
Agustín Miranda
Carlos Nogueira
Gian Luca Ferrarini
Anne Lamiable
Adelino Magalhaes
Marcos Velasco
Eloisa Siles
Fermina Garrido

Aparejador
Rafael Guijarro

Ingenieros de Estructuras
Esteyco

Ingenieros de Instalaciones
JG. Asociados
Acústica
Higini Arau

Fachadas
Ballapart Enginering

Escenografía e Iluminación
Michel Cova y José María Civit

sobre el autor

Cristina Jorge Camacho. Arquitecto ETSAM (Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid) 1995. Beca Erasmus Istituto Universitario di Architettura di Venezia 1992/1993. Beca CEHOPU (Centro de Estudios Históricos de Obras Públicas y Urbanismo), CEDEX, 1995-1999. Postgrado Plan de Ordenación Territorial de Montevideo y Plan Especial de la Bahía en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Uruguay, 1997-1998 y colaboración en el curso Trabalho de Graduacao Interdisciplinar de la Faculdade de Arquitetura e Urbanismo de Campinas, Brasil, 1999. Postgrado doctorado ETSAM y preparación de la tesis dirigida por Iñaki Ábalos en el Departamento de Proyectos Arquitectónicos, 1997-2001.

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