
Edifício da Mutua Metalúrgica de Barcelona, calle Provenza, Barcelona, 1968
Ribas y Cia Arquitectos
Marcio Cotrim e Mónica Cruz Guáqueta: Hubo dos grandes encargos a lo largo de los años 80: la Diputación y el edificio para la Mutua. Sin embargo, a finales de aquella década, tras la muerte de José Luis Cia y durante el auge constructivo de la ciudad, motivado por las olimpiadas de 1992 y la entrada de España en la UE, el Estudio se mantuvo al margen de estos encargos. ¿Por qué?
Francisco Ribas Barangé: Yo daba clases en la ETSAB hasta poco antes de esto, la muerte de mi padre me obligó a acercarme a los negocios de la familia, apartándome del estudio, del colegio y de la escuela de arquitectura. Creo que este distanciamiento a finales de los 70 y a lo largo de los años 80 fue decisivo para no participar del “grupo olímpico”. Sin embargo, me llamaron para hacer cosas en la Expo Sevilla, aunque a partir de un concurso y no por contactos personales.
MC/MCG: ¿Qué implicaciones tuvo, en la obra del estudio, no haber participado de este grupo?
FRB: Desde el punto de vista de flujo de trabajo, nada, pues siempre predominó un tipo de cliente privado muy definido que nos llega básicamente por el boca a boca. Nunca hemos sido un estudio enorme, y por esto nunca hemos sentido los reflujos de clientes. Ahora quizá nos hayamos apartado un poco de la discusión arquitectónica que surgió en estos años.

Edificio da Diputación de Barcelona, Av. Diagonal, Barcelona, 1985
Arquitectos Francisco Ribas, José Luis Cia, Federico Correa y Alfonso Milà, Javier Garrido