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Conheça Walter Anthony Betancourt Fernández, arquiteto norte-americano radicado em Cuba, onde construiu expressiva obra em pedra, madeira, cerâmica

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Conoce Walter Anthony Betancourt Férnandez, arquitecto norteamericano radicado en Cuba, donde construyó una obra importante en piedra, madera y cerámica


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DE LOS ÁGELES MORCATE LABRADA, Flora. Los materiales cerámicos en la arquitectura de Walter Betancourt. Arquitextos, São Paulo, año 04, n. 043.02, Vitruvius, dic. 2003 <https://vitruvius.com.br/revistas/read/arquitextos/04.043/625>.

En Cuba, el triunfo de la Revolución provocó una gran actividad constructiva basada en la premisa de dar respuesta a las grandes necesidades acumuladas en la población, pero partiendo de los recursos constructivos, económicos, técnicos y humanos de cada localidad del país; no hubo tiempo para la teorización pero sí para la ejecución. En esos primeros años subsiguientes a 1959, “Siguiendo la tradición de latinoamericanismo e internacionalismo tan arraigada en la historia de nuestro continente, numerosos profesionales de la arquitectura han dejado la huella significativa de su contribución en la creación y defensa de la cultura arquitectónica y urbanística de la Revolución cubana, como planificadores, diseñadores, ejecutores y educadores; algunos ya fallecidos, como Joaquín Rallo, Javier Maco Gutiérrez, Walter Betancourt, Mauricio Gastón, Alfredo Abregú, Francisco Celis y Carlos Bazzano ...” (1)

Walter Anthony Betancourt Fernández, arquitecto norteamericano establecido en Cuba desde el año 1961, desarrolló una encomiable labor en la zona oriental de Cuba, donde realizó obras de singular expresión formal y especiales cualidades espacio-ambientales, en las cuales el uso de los sistemas constructivos artesanales, materiales locales como la piedra, madera, cerámica y una extraordinaria maestría en el uso de figuras geométricas complejas, ricas intersecciones, efectos de luz y sombra y una indisoluble unión entre la arquitectura y el medio, lo muestran como un excelente creador de una arquitectura que pudiera denominarse orgánica, enraizada a su vez en la tradición cubana. Resalta en las obras de este creador una gran maestría en la reinterpretación que hace de los elementos tradicionales de la arquitectura cubana como los patios interiores, galerías techos inclinados, recogida de las aguas pluviales, relación con el medio circundante, recreación de la riqueza que caracterizó a la carpintería constructiva y a la herrería de la etapa colonial.

Estos elementos están indisolublemente ligados a su arquitectura, no puede negarse que en la misma se expresa el amplio conocimiento que tenía de la arquitectura universal, con especial énfasis en la de Estados Unidos y en la la cultura autóctona latinoamericana. Al respecto Roberto Segre ha planteado lo siguiente “... este sentido de integración entre lo universal y lo regional y el respeto por los aportes de las tradiciones populares como parte integrante de la cultura arquitectónica está presente en la figura del arquitecto norteamericano Walter Betancourt” (2).

En el período que laboró este arquitecto en Cuba y que comprende las décadas del sesenta y setenta del pasado siglo XX, la industria de materiales de construcción en la nación se encontraba en una relativa crisis lo que impulsó, entre otras razones a este creador a utilizar material cerámico en la mayoría de ellas.

En su obra no existe un esquema rígido sobre el tipo de cubierta a utilizar, la elección se supedita en mayor o menor grado a consideraciones avaladas por su formación y conocimiento de la arquitectura universal, matizada por su óptica revolucionaria y de justa síntesis de los valores significativos de la arquitectura cubana lo que aporta a sus realizaciones rasgos definidos por la identidad regional o local. Evitó en sus obras la tipificación y estandarización del prefabricado como única salida posible, aunque la hace convivir en algunos casos con técnicas artesanales de marcada expresión plástica.

En la cafetería “Las Pirámides”, construida en el aňo 1966 en Santiago de Cuba, utiliza la cubierta plana en los volúmenes tronco-piramidales por estar fuera del alcance visual, adquiriendo mayor importancia los muros de ladrillo cocido, que definen su forma, así como las columnas también del mismo material, utilizadas en las terrazas y perímetro de la zona de mesas. En las terrazas, desarrolladas en diferentes niveles se utilizan losas también cerámicas que hacen más fuerte el contraste con el verde de la profusa vegetación existente en la obra.

El Centro cultural “Félix Varona Sicilia” en el poblado de Velasco provincia Holguín, es una magnífica muestra del uso de estos materiales cerámicos, en este caso acentuado por la presencia de grandes cubiertas inclinadas terminadas con tejas francesas. La planta, de gran complejidad aparente, está constituida por la combinación de rectángulos, cuadrados y trapecios, en ella se destaca la presencia del teatro, del cual dijo Luis Lápidus "El climax de la obra de Betancourt es un impresionante teatro isabelino en el poblado rural de Velasco. El teatro ... es una especie de paradójico Xanadú caribeňo repleto de referencias wrightianas, que ya atrae a estudiosos e investigadores" (3). En el volumen general se destaca la torre de tramoya de dicho teatro toda de ladrillos expuestos y con un gran rosetón de gran colorido que constituye un sugerente canto a Cuba. Esta obra se realizó entre 1964 y 1991, inaugurándose en este último aňo, después de un largo proceso de ejecución el cual se fue dilatando por la carencia de presupuesto y materiales durante extensos períodos de tiempo.

La Estación experimental para la repoblación forestal de la Sierra Maestra, ubicada en las proximidades del poblado de Guisa, provincia Granma cuenta  con cubiertas inclinadas acentuadas por su forma geométrica y fuertes ángulos teniendo no solo pregnancia psicoperceptiva sino valor formal-volumétrico trascendente en el área en que se encuentra, se reitera en esta obra el uso de tejas francesas, losas cerámicas en los pisos y ladrillos en los muros. Organizada esta impresionante obra en cinco unidades funcionales vinculadas a través de extensas galerías, se va adaptando a la geomorfología del área, el uso de patios interiores y galerías complementa su integración al medio natural en que se inserta esta instalación terminada en el año 1971.

En las obras de este autor, de forma hábil y curiosa, se permite el acceso a cada uno de los lugares, incluso a la cubierta. Los accesos a ella están pensados para que se les repare; pero también para que se les aprecie en su justa medida pues las perspectivas desde estos puntos son parte de las del conjunto y completan el recorrido por las mismas.

La voluntad del encuentro emocional con el pasado es una de las características de la sensibilidad neorromántica del arquitecto Walter Betancourt, expresión del deseo de acercamiento al pasado desde la voluntad de futuro. Realizó así una arquitectura útil y funcional porque al proyectar un sentimiento ineludible era la pertenencia del edificio al lugar.

La impresión de armonía en las formas arquitectónicas y estructurales prima en el interior y exterior de sus edificios. Cada fachada guarda su valor respetando a las demás pues la volumetría pasa a ocupar lugar cimero, dadas las inflexiones e intersecciones que se producen y la libertad compositiva de su planimetría, siendo el recorrido elemento indispensable para la total compresión de cada una de sus obras. La luz natural está aprovechada en función de descubrir cada porción de los interiores, utilizando para ello celosías,cristal en ventanas altas, lucernarios y aprovechamiento de la luz cenital.

El ladrillo como módulo de pequeñas dimensiones y volumetría sencilla le permite generar un sinnúmero de formas que compuestas con ingenio hacen observar y apreciar que este material renace en cada nuevo proyecto aunque sea centenario y tradicional. Recuerda en su uso, los planteamientos hechos por Eladio Dieste (4), ingeniero uruguayo, acerca del material cerámico:

  • Elevada resistencia mecánica;
  • Liviandad;
  • A igualdad de resistencia el ladrillo tiene un módulo de elasticidad menor que el hormigón, lo que otorga a la estuctura mayor adaptabilidad a las deformaciones;
  • Buen envejecimiento;
  • Buen aislamiento térmico;
  • Mejor comportamiento acústico.

También a los materiales se les atribuyen significados, “el ladrillo implanta en las construcciones la escala humana; por ser económico y fácil de fabricar se emplea en la arquitectura de la casa y del edificio público desde la época babilónica. El ladrillo es portador de un sello de amistad” (5).

La creatividad de Walter Betancourt no se halla acotada, sino que resulta admirable la estable conjunción entre la concepción de los proyectos y el empleo de materiales de la región en que se ubican los mismos. La actividad fecunda de este arquitecto se vió frenada en seco por su muerte prematura, ocurrida el 18 de julio de 1978, día en que cumplía 46 aňos de edad, cuando se hallaba en la plenitud del desarrollo de su propio lenguaje de diseño matizado por una fuerte influencia de la arquitectura orgánica.

Estas tres obras, poseen la característica común de hacer uso profuso de los materiales cerámicos expuestos y forman parte de la actividad constructiva de este arquitecto que en su quehacer profesional en la región oriental del país dejó dicesiete obras realizadas y otros tantos proyectos plasmados en planos (6).

notas

1
SALINAS, Fernando. "Prólogo: aňos de nacimiento", en Roberto Segre, Arquitectura y urbanismo de la revolución cubana. La Habana, Editorial Pueblo y Educación, 1989, p. XXI.

2
SEGRE, Roberto. Arquitectura y urbanismo de la revolución cubana. La Habana, Editorial Pueblo y Educación, 1988, p. 125.

3
LÁPIDUS, Luis. "Patrimonio y herencia del siglo XX", revista Casa de las Américas, n. 198, aňo 1995, p. 152.

4
DIESTE, Eladio. La estructura cerámica. Bogotá, Talleres Litográficos de Escala, Colección Sur, Colombia, 1987, p. 3-6.

5
BAKER, Geoffrey H.. Análisis de la forma. Urbanismo y arquitectura, Barcelona Editorial Gustavo Gilí, 1991, p. 33.

6
Obra de interés: PÉREZ, Karina; ACOSTA, Denis. "Patología VS Cerámica. Obras del Arq. Walter Betancourt", Trabajo de diploma, tutora Ms. C. Arq. Flora Morcate, Facultad de Construcciones, Universidad de Oriente, Curso 1999-2000.

sobre el autor

Flora de los Ángeles Morcate Labrada, graduada de arquitectura, profesora auxiliar de Teoría e Historia de la Arquitectura y el Urbanismo, Máster en conservación y rehabilitación del patrimonio edificado, representante de Forum-UNESCO en la Universidad de Oriente

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